Archivo para 28 julio 2011

She.

She came with the moon, hiding in the dark.

She came unexpected with a coffee at the park.

The guy who see the clouds was alone, singing and waiting, killing time. He knew something was about to happen but, he didn’t know what to expect. History tells he was about to crash but, he ended up meeting his crush. It was a new felling, it wasn’t common to be someone’s crush and he didn’t know what to expect.

“When you don’t know what to expect, act” the little voice in his head kept repeating that and he didn’t even remember where did he hear that before.

The way she moved felt like a dance,

she knew he got only one chance.

The moment he heard her voice he couldn’t help to tremble. Shake, shake, shake.He only could think “God, she’s pretty” but deep inside he thought “… and she likes me” maybe this was the moment when he started to act. The night was nice and the coffee was great but, nothing happened to make it a date. He went alone, terrified. Shake, shake, shake. He kept thinking “Maybe I did something wrong, maybe she didn’t like me when she knew, maybe, maybe, maybe…”

She was the dancer in my room,

she is the bunny at the moon.

Yesterday was perfect.

She is my light, my moon, my all.
My ego, my free time, my attention.
She is my all.

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Tu siempre soportada levedad.

Hay personas que llegan a tu vida, no las esperabas, no las buscabas, pero seguramente -y muy dentro de ti- las necesitabas. Sinceramente es difícil ponerle título, que mas da, “Teoría de la atracción”, soledad… al final el resultado es el mismo: apareces y ni te esperaba. Bienvenido seas. Ya he comprobado muchas veces que lo espontáneo es tal vez no lo mejor, pero la experiencia por si sola es exquisita y me encanta. Una sorpresa, así eres.
Los yuppies, calificarían tal vez a la espontaneidad como algo pasajero, que no obedece a la razón, algo más visceral y poco cerebral. Seguro tienen razón, la mente sólo puede controlar el curso de aquellas reacciones, espontáneas o no. No podemos decidir estar eufóricos o estúpidamente enamorados, en cambio siempre podemos decidir en que momento detener el proceso. (SÍ, ES DIFÍCIL Y HAY QUE AGARRARSE LOS HUEVOS PARA HACERLO)
Mi pinche título de esta entrada, es horriblemente pretencioso ahora que lo leo. No me importa, se me ocurrió en un minuto, esta bien, fue espontaneo. Tú también así eres, no forzas nada, te relajas, lo dejas fluir y te funciona. Por eso te quiero, por genuino. Quizá también me alejo. Al final me he dado cuenta que a muchas nos cuesta trabajo romper con el patrón del hombre cabrón, patán, imbécil, nos gusta sufrir y sentir ese sube y baja en las relaciones, ponerle sal al caldo. A veces no sé si me voy a comer el caldo frío o caliente, pero siempre lleva sal.
Al final, es difícil soportar tu ‘levedad’. Reacciona.

Mierda, esto quedó horrible.

Tu héroe murió.

Llega un momento en la historia de cualquier héroe de cómics en la que deja de ser relevante y cómo es necesario que la historia continúa lo pertinente es matar al personaje, matar al humano que es el héroe pero no a la leyenda. Las leyendas viven por siempre y deben mantenerse, alguien llegará y tomará el lugar del humano para así no dejar que el héroe muera. Eventualmente él también morirá.

Todos mueren, es lo único seguro. Mueren o se hacen adictos o se vuelven villanos o se vuelven locos. ¿Qué es la locura sino un escape a la realidad? ¿Qué nos asegura que el hecho de ser héroes no los convierte en locos desde un principio?

Salvar a la gente sin un propósito alterno, sólo superman. Los héroes comunes salvan a la gente porque buscan realmente salvarse a si mismos, darse cuenta de que son importantes para la gente, limpiar su karma, reparar su pasado mejorando el futuro. Nunca le creas a la gente que dice que es buena sólo porque le gusta ver feliz a la gente, no siempre es cierto y lo dicen para no delatar cuan tristes y dañados están realmente.

La gente más sola y triste es la que más intenta mejorar este mundo mierda, ver sonreír a la gente puede alimentar una sonrisa. Los héroes en realidad son tipos sin autoestima y ególatras que necesitan ser necesitados.

Ya no quiero ser tu puto héroe
 Quiero cederle el lugar al siguiente humano
   Que alguien tome mi lugar
     Que llegue alguien dispuesto a salvarte
       Que entiendas que yo ya morí.

Existes

Un día de estos, el mundo se va a acabar. Tengo miedo de que ahí no empiece nuestra vida, como tanto deseo. Tengo miedo de que la realidad si sea una mentira, me angustia pensar que vivo una farsa. Abuso de la verdad porque me da miedo que no seas real. No es falta de tacto, es honestidad pura.

¿Que es el tacto? El tacto son mentiras. Son esas ganas de no hacer sentir mal a la gente, maquillando la verdad. Pero el tacto también es un sentido, del cual al parecer me valgo mucho, sólo cuando siento puedo saber. Nunca estoy conforme con ver, con oír. Tocar para sentir, sentir para no morir.

¿Existo porque siento, o porque pueden sentirme?

Primero tendría que preguntarme que es sentir, pero esa es una pregunta sin respuesta real. Es de esas cosas que el diccionario no define de una manera completa.

Siempre he querido tatuarme pero hasta hace poco no sabía qué. Me voy a tatuar una palabra, siete letras que al final son más significativas que cualquier cosa que pude haber pensado. Es lo primero que pensé cuando empecé a ser yo, de nuevo. Es eso que pasó cuando nada pasaba.

Me quiero tatuar “Existes” en el pecho, donde nadie lo vea o al menos nadie que no valga la pena que lo encuentre.

Cuando me puse a pensar que significaba poner algo en mi piel por siempre, me di cuenta que las letras me han acompañado cuando no tenía a nadie, antes de Lucero, de Rodolfo. Mucho antes de Mike, de Javi, de Yad. Decidí que me van a acompañar siempre, a donde vaya van a estar ahí. Es una idea, una palabra y esas no desvanecen; los animales mueren, la gente se va, pero las ideas siempre están ahí. Hasta que yo me vaya mis ideas me van a acompañar.

Existes no implica primera persona.

Implica que no hablo de mi, hablo de quien lo lea. De esa persona que lo encuentre, que esté conmigo en ese momento. No es una pregunta, es una afirmación, te estoy viendo y mi cuerpo te dice que existes. Podría decirte gracias pero existir no es algo que merezca ser agradecido, no a menos de que se le de el valor que merece a la existencia. Pero reafirmar la existencia, a mi parecer, es algo que sólo sucede en dos momentos: Cuando la gente te hace sentir tan mal que te das cuenta que duele existir y cuando cumples tu función evolutiva de sobrevivir. Tener sexo, hacer el amor, estar juntos; cualquiera de los nombres que le den es simplemente reafirmar tu existencia. Es saber que el propósito biológico para el que veníste a este mundo puede cumplirse. Es saber que eres real sin tener que sufrir.

Es el fin del mundo, de ese mundo personal que se destruye porque choca con otro.

Es el principio de nuestras vidas, nuestras como un todo que no se dice en dos partes.

Existir es sufrir, es amar, es sentir.

Veinte.

¿De cuantas formas puedo deshacer el número 20? Deshacer. Recrear. Destruir. Comenzar.

Veinte. Ve in te. Te ve ni. Ni te ve.
Ni te ve.

Si, a eso suena más a que no me estás viendo o no, ella no me ve. Podría verme cualquiera pero ella no, así es mejor. Así al menos no me voy a tener que esconder cuando se de cuenta que ya no estoy.

Me voy a ir y me voy a estar riendo, ella ni lo va a ver venir. Ese es tú error, el de las dos, creen que estaré aquí para cuando volteen a besarme y ¿Qué crees? Volteaste y ya no hay nadie.

Pues si, no te voy a estar esperando o, más bien, no voy a estar esperando a que te decidas por algo. Antes me quedaba donde fuera porque no creía que alguien estuviera dispuesto a caminar conmigo, ahora tengo ganas de correr y hay varias que podrían seguirme el ritmo si quisieran.

¿Sabes cual es la diferencia entre “ella” y “tú”? La distancia. Decir tú es hablarle a alguien que, por más lejos que esté, sabes que te está viendo de frente. En cambio cuando le hablo a ella podría no estar siquiera presente, es como si hablara a tus espaldas pero de frente.

¿Sabes que es lo más triste? Dar el paso de “tú” a “ella”. Es casi tan frustrante como ese paso entre “nosotros” y “Tú y yo”, porque una cosa es que seas distante por naturaleza y otra que hasta con los pronombres te aleje de mi y digo “Te alejes de mi” porque al menos así yo tengo la culpa de algo que está pasando.

Quiero tener la culpa de que te vayas para así siquiera poder pedir perdón y que me digas que no, que fui un hijo de la chingada y que no quieres saber de mi.

Detéstame para estar seguro que no me ves cuando estoy pensando en ti.

Veinte. ¿Ya es tiempo de empezar de nuevo?

Hay reglas contigo que no entiendo, pero va. Te ofrecí ser único y no lo quisiste, por favor no me ruegues estar sólo para ti. Ya no, no ahorita, porque no estoy seguro de si quiera o pueda o deba.

Esto no es de ti, es de mi, de que llegue al punto que temía hace 4 meses. Tengo 20 años y estoy gastando mis semanas con juegos que ni me entero ni me gustan. Si voy a jugar van a ser MIS reglas, a mi manera y con mis juguetes.

No soy coqueto, tu misma lo dijiste “para eso eres pésimo”, pero canto muy bonito por teléfono y al oído ni se diga.

“¡Oferta, oferta: Veinteañero como nuevo busca rascacielos para aventárse al vacío!” ¿Estaba de oferta y no me compraste? Mal por ti.

 

Los hijos del fin del mundo.

Camino entre las calles buscando encontrar ese momento que dejamos atrás, espero poder encontrar ese suspiro que te robé en los lugares que se han vuelto nuestros. Cada beso, cada caricia, cada sonrisa, son “equis” en el mapa de esta ciudad que está ahí, para nosotros. Somos Reyes y Reinas de un mundo al cual ya no pertenecemos. Ajenos a una realidad que detestamos, creamos sueños y realizamos fantasías.
Somos los hijos del fin del mundo, los desterrados, los que al final del día están cansados de ver el tiempo pasar. Somos esos que saben todo y no les importa nada, pero también somos los que aprecian esos momentos que todos dejan pasar.

¿Hace cuanto que un beso no te deja pensando en que el mundo es un sueño? ¿Cada cuando ves el cielo y te preguntas que pasará cuando las nubes lo cubran todo? Detente un momento, respira, cierra los ojos. Imagina un mundo sin cielo azul, un mundo donde la persona que amas y la persona con quien estás no pueden ser la misma. Un lugar donde ser feliz es tabú y soñar está prohibido. Se lo que sientes, lo he pensado diario desde hace algo de tiempo.

Sabes que es disfrutar cada día con él, conmigo, porque has pensado que todo puede ser peor y juntos todo es distinto. Las nubes, el cielo, el sol, el pasto; todo es irreal, es parte de un sueño donde el mundo siempre está a tu favor. Sigo sin encontrar ese momento pero voy de la mano contigo, el pasado no importa, importa que estás, que eres.

Si la realidad sólo es un conjunto de percepciones, tú realidad y la mía sólo pueden ser la misma si percibimos lo mismo, compartimos realidad al besarnos. Es el único momento en el que vivimos en el mismo mundo, nuestro mundo.

Alto, nos detenemos a ver la luna. Irónicamente de noche todo es luces y tú luces hermosa, sonríes, me besas, corremos. El secreto de llegar a los lugares especiales es nunca saber a donde vas pero no dejar de caminar, detenerse sólo porque se ha encontrado el tesoro de un momento. Momentos, varios, tuyos todos.

Ya estoy enredando las cosas de nuevo, sólo es una caminata nocturna, que empezó como un día perfecto. Perfecto. Perfecto no, suena pequeño comparado con lo que fue o más bien, con lo que me hiciste sentir que fue. ¿Ves? Ya me hiciste decir cursilerías de nuevo, pero de esas bonitas que sólo tú entiendes porque van escondidas entre los renglones. Entre los besos.

¿Somos realmente el futuro los hijos del fin del mundo? No lo sé, pero no intento averiguarlo, lo mejor es sólo hacerlo, vivirlo. No estar ahí cuando suceda, hacer que pase, que nos pase. Enamorarnos de nuestras victorias y llorar nuestros fracasos. Sabemos todo menos sentir y nos fascina. Somos vampiros de sentimientos ajenos que sólo se sienten vivos cuando están sintiendo. La gente dice que ya no hay amor en el mundo pero somos la prueba viviente de que existe, lo sentimos, lo vivimos, lo creamos, lo damos. Amor no es un beso, es una sonrisa que duele y una lágrima que quema; son manos sudorosas por los nervios de acercarme a ti.

Tú. Tú eres hija del fin del mundo y heredera del infinito, como yo, como todos. Tú sabes lo que tienes y lo que puedes perder, juegas con el tiempo en contra y con el reloj a tu favor. Los momentos que creas duran horas que pasan como segundos. Besos que se sienten eternos y que te hacen temblar. Eres, somos, estamos.

Si los hijos del fin del mundo somos realmente el futuro, no esperes un mundo mejor pero si uno con colores más vivos y sentimientos más intensos.

No te desconectes, por favor.

Ricardo (7:28 P.M.): Hoy me detuve a ver el cielo y no era tan azul como cuando estoy contigo, se que es mi imaginación pero todo es distinto si no estás. Créeme, el mundo es un lugar bastante gris cuando no estás y no es que sea realmente gris o que no tuviera color antes de ti pero es como si cuando no estás no trajera los lentes puestos y todo es borroso y sin sentido.

Esto no es una carta de amor como cualquiera, es más realmente dudo que sea una carta de amor. Quizá es sólo la verdad saliendo de mi cuerpo en forma de letras que deberían estar en tus oídos. Pero siendo honestos desde ese día que nos vimos muchas cosas cambiaron y no sólo para mi.

Regina (7:35 P.M.):¿Crees que no me doy cuenta? Yo ya no era feliz y … de cierta forma tú me ayudaste a ver más allá. Estaba cómoda pero aburrida. Me da miedo tanto color, hace tanto que el mundo no era así que me da miedo despertar y que ya no estés.

Ricardo (7:40 P.M.): ¿Miedo tú? Pero si la que me a ayudado a ver el ritmo del mundo eres , decirme que tienes miedo es como hacerme creer que mi realidad es una mentira. ¿Sabes? No creo que despiertes y no esté, porque hacerlo sería olvidarte de que yo deseo despertar contigo.

Regina (7:50 P.M.): De cierta forma me da miedo enamorarme de ti o … aceptar que estoy enamorada.

Ricardo (7:51 P.M.): …

Regina (7:55 P.M.): No te quedes callado, me asustas más. No quería que te asustaras y termine logrando que no me respondas. ¡Bien, Regina, bien!

Ricardo (7:56 P.M.): … no es eso, no me asusté. No sé como decirlo… es raro, tengo ganas de gritar.

Regina (8:00 P.M.): ¿Gritar? Pensé que te haría feliz saber que me fuí al carajo y estoy enamorada de ti.

Ricardo
(8:01 P.M.): Ni aunque me beneficiara me haría feliz saber que te fuiste al carajo, just so you know. Pero me emociona, debo admitir, el hecho de que estés enamorada de mi. Es raro que lo digas enojada…

Regina (8:05 P.M.): No estoy enojada, debo irme… Adios, espero hablar después contigo.

Regina se ha desconectado de jabber